Cómo reclamar diferencias salariales a tu empresa paso a paso
Actualizado el 3 de julio de 2026
Reclamar diferencias salariales impone respeto, pero el camino está tasado y es más corto de lo que parece. Estos son los pasos habituales en orden. Un aviso antes de empezar: esta guía es orientativa; para reclamar de verdad, hazlo acompañado de un abogado laboralista o de tu sindicato.
Paso 1: calcula la cifra con fuentes
Una reclamación fuerte no dice "me pagáis poco": dice cuánto, de qué conceptos y de qué meses, con la tabla del convenio al lado. Reúne tus nóminas del último año, la tabla salarial de tu provincia (está en los convenios por provincia) y, si la tienes, el fichero de tu tarjeta de tacógrafo para nocturnidad, presencia y horas extra. Ten en cuenta la prescripción: solo están vivas las mensualidades de los últimos 12 meses, como explica la guía de prescripción de salarios.
Paso 2: reclama a la empresa por escrito
Muchas diferencias se resuelven sin juicio. Envía una reclamación escrita y fehaciente (un burofax con certificación de contenido, por ejemplo) detallando conceptos, meses e importes. Además de abrir la negociación, esa reclamación interrumpe la prescripción de lo reclamado: el plazo de un año vuelve a contar desde cero para las mensualidades reclamadas.
Paso 3: papeleta de conciliación
Si la empresa no responde o se niega, el paso previo a la demanda es la conciliación administrativa ante el servicio de mediación de tu comunidad (el SMAC o su equivalente autonómico). Es un trámite obligatorio antes de ir al juzgado y también interrumpe la prescripción. Muchos casos terminan aquí, con acuerdo.
Paso 4: demanda ante el juzgado de lo social
Sin acuerdo en conciliación, queda la demanda de reclamación de cantidad ante el juzgado de lo social. Aquí el informe detallado vale oro: cada euro reclamado debe ser trazable a una nómina, a la tabla del convenio publicada en el boletín o al registro del tacógrafo. Tu abogado o sindicato llevará el procedimiento.
¿Y si la empresa toma represalias?
Reclamar tus derechos está protegido por la garantía de indemnidad: un despido o una sanción como represalia por reclamar es nulo, no simplemente improcedente. No es un cheque en blanco, pero sí una protección real que los tribunales aplican. Otra razón más para reclamar bien documentado y asesorado.